Milagros Acosta, coordinadora de la Red de Jóvenes Federal de Católicas por el Derecho a Decidir Argentina, participó en Nueva York del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, llevando la voz de las juventudes y las experiencias de nuestro territorio a un espacio de incidencia global.

La participación de nuestra compañera se dio en el marco del programa WomenPower2030 (un programa regional coordinado por FEIM que fortalece la incidencia política de jóvenes feministas de América Latina), donde, junto a jóvenes de Perú y Bolivia, presentó un informe sobre ciudades sostenibles desde una perspectiva de género, facilitando espacios de diálogo para la construcción colectiva de propuestas con horizonte en la Agenda 2030.
Entre los aportes que llevó a Naciones Unidas, Mili compartió el testimonio de una joven santiagueña para quien las dificultades del transporte público representan un obstáculo cotidiano para acceder a la universidad.. Una experiencia concreta que permitió mostrar cómo las desigualdades territoriales siguen condicionando el ejercicio de derechos y por qué las agendas globales necesitan escuchar las voces de quienes habitan esos contextos.



Al regresar, Mili destacó que este recorrido es el resultado de un camino colectivo: «Creo profundamente en la importancia de que las juventudes estemos presentes en estos espacios, llevando nuestras voces, nuestras experiencias y nuestras convicciones. Ningún camino se hace en soledad». Una convicción que también se expresó en una imagen difícil de olvidar: la silla vacía de la representación argentina durante los debates. Frente a esa ausencia, la participación de las organizaciones de la sociedad civil volvió a demostrar que la incidencia también se construye ocupando los espacios donde se definen las políticas que impactan en nuestras vidas.


