WhatsApp Image 2019-04-11 at 09.10.41 (1)Discurso de Françoise Girard, presidenta de Coalición Internacional por la Salud de las Mujeres, durante gala realizada el 10 de abril, en Nueva York donde tuvo lugar la entrega del Premio Joan B. Dunlop

Gracias a todos por estar aquí. Estoy emocionada de estar entre tantas campeonas por las niñas y las mujeres.

La Coalición Internacional por las Salud de las Mujeres ha liderado la lucha por los derechos y la salud sexual y reproductiva durante 35 años. Esta noche me siento especialmente inspirada por el avance que logramos – no solo como organización, sino también como movimiento feminista global.

Los movimientos de mujeres están entusiasmados alrededor del mundo!

47533350582_d6a80ba811_zEl mayo pasado, miles de mujeres y hombres irlandeses llenaron los aeropuertos del mundo para volver a Irlanda e impedir una ley que pretendía prohibir el aborto. La sociedad votó por un rotundo ‘SI’ en favor de los derechos de las mujeres. Qué logro tan importante para el movimiento de mujeres irlandés.

Durante los últimos dos años, mujeres en Polonia, jóvenes y no tan jóvenes, ocuparon las calles alrededor de todo el país. Con sus simbólicos paraguas negros protestaron contra un gobierno tan de derecha, que luego de tomar control de las cortes y la televisión pública, intentó quebrar por completo los derechos reproductivos. Tal es así, que estas mujeres fueron la única fuerza con capacidad para frenar la embestida del régimen contra los derechos civiles.

Aquí en los Estados Unidos, las mujeres se han ido organizando con venganza durante los últimos dos años. He aquí, un numero record de mujeres han sido electas para el Congreso el noviembre pasado.

Cuando ingresaron al recinto del Congreso el pasado 5 de febrero para el discurso del Estado de la Unión, desafiantes y fuertes en blanco sufragista, hicieron una poderosa declaración acerca de la lucha por la igualdad para las mujeres.

47533351202_ec590d00b4_zEstas mujeres – y estos movimientos – están trazando el camino hacia un futuro feminista.

Todos y cada uno de nosotros presentes esta noche, somos parte de estos movimientos.

Estamos cambiando la marea juntas.

Deberíamos estar orgullosas de nuestros logros, pero no debemos confundir avance con victoria. De hecho, justamente por nuestro éxito, grupos opositores están luchando más fuerte que nunca contra los derechos de las mujeres.

La semana pasada, en Verona, la ciudad del amor, se llevó a cabo el Congreso Mundial por La Familia. A pesar de su nombre inofensivo, el Congreso Mundial por La Familia es una red global del odio. Demoniza la comunidad LGBT, rechaza la igualdad de género y si pudiera nos regresaría a los Años Oscuros.
Pero se encontraron con nosotras. Decenas de miles de activistas por los derechos de las mujeres de todas partes de Europa se movilizaron en Verona para hacerle saber al Congreso que su agenda no tendrá éxito.

El mes pasado, en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas, acá en Nueva York, defensores de los derechos de las mujeres sufrieron ataques sin precedentes por parte de los Estados Unidos y sus aliados ideológicos – la Santa Sede, Rusia, Arabia Saudita y Bahrein. Oyeron bien: esa es la compañía actual de los Estados Unidos.

Finalmente, nuestros opositores fallaron. Los gobiernos reafirmaron su compromiso con los derechos humanos de las mujeres. Pero los momentos tensos y las largas noches de negociación nos mostraron con cuanta perversidad lucha el ala derecha para deshacer los logros de las últimas décadas.

No cedemos, nos mantenemos fuertes y determinantes. Pero es una lucha.

Cuando se estableció la Coalición Internacional por la Salud de las Mujeres en 1984, el concepto de derechos reproductivos recién había nacido. Luego de 35 años fundando grupos feministas y trabajando junto a ellos alrededor del mundo, ayudamos a que estos derechos sean asegurados como derechos humanos.

Recientemente testifiqué frente al Comité de Apropiaciones del Congreso a favor de la Ley de Salud Global, Empoderamiento y Derechos (Global HER act). Esta es una ley que acabaría por completo con la prohibición a proveer abortos y realizar trabajos relacionados que el gobierno de los Estados Unidos impone sobre las ONG’s extranjeras que reciben financiamiento de este país en materia de salud (Global Gag Rule). Esta política atroz pone en peligro la salud de las mujeres y está provocando un aumento de embarazos no deseados y abortos inseguros en países en vías de desarrollo.

Mientras daba mi testimonio podía notar la solidaridad de las mujeres que estaban presentes. Se ha hablado mucho sobre la valentía de las nuevas congresistas, pero al momento de hablar sentí como las mujeres de mayor edad me incentivaban.

Sabemos que esta ley no será aprobada por el senado, pero puede serlo por la recientemente renovada cámara baja. Pero estamos sentando las bases para una futura victoria. Como hemos hecho muchas veces, en IWHC apostamos a largo plazo.

Este año, mientras celebramos 35 años de protección y promoción de los derechos de mujeres y niñas a escala global, estoy orgullosa de poder decir que somos, como nunca, una voz valiente e independiente. Aplaudo al equipo de IWHC, que representa esa valentía y esa independencia. Gracias.

Gracias a todos – por su valentía, su resolución y su confianza. Juntas somos fuertes. Juntas estamos alerta. Juntas, nuestro movimiento feminista prevalecerá.

Esta noche conocerán a Marta Alanis, otra feminista leal que conoce bien esta batalla. 

Siete años atrás almorcé con Marta en Buenos Aires. Solicitó financiamiento a IWHC para alquilar un departamento cerca del Congreso Argentino y así poder trabajar junto a sus colegas en presionar y cambiar la ley argentina de aborto. Me acuerdo de haber pensado “wow, es una posibilidad remota en un país tan conservador como Argentina”. Pero nosotras no le tememos a una posibilidad remota. Marta habló con argumentos claros y persuasivos, y le dimos el dinero.

Gracias a la dedicación, visión y coraje de Marta, y gracias a nuestro apoyo, Argentina está a punto de lograr un enorme avance para los derechos de las mujeres. Veamos.

10 de abril de 2019, Nueva York, Estados Unidos.