Entrevista a María de los Ángeles Roberto

Después de participar en el primer Foro Feminista Popular y Latinoamericano, que se realizó el pasado 15 y 16 de noviembre en Santiago del Estero, la teóloga feminista María de los Ángeles Roberto analiza el rol de la mujer en la religión y asegura que “el feminismo también vino a revolucionar la espiritualidad”. También reflexiona sobre el avance de los fundamentalismos religiosos en la región.

En la charla sobre Feminismo y Espiritualidad realizaste una historización del rol de las mujeres en la religión, desde que eran diosas hasta convertirse en brujas y terminar quemadas durante la Inquisición. ¿Cómo se fueron construyendo esas imágenes y esos discursos sobre las mujeres?

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Lo que llamamos las religiones del libro -que son las monoteístas como el cristianismo, el judaísmo y el islamismo- presentaron durante más de 20 siglos la figura de un dios varón, único, creador y Padre en el caso del Nuevo Testamento. Pero no fue así a lo largo de la construcción de las religiones en sí mismas. Había una diosa que era pareja de este dios creador. Pero lo que denominamos el patriarcado eclesiástico, a lo largo de la implementación de la religión, lo que hicieron fue tapar, ocultar y borrar esas figuras femeninas. Hay que recordar que los primeros relatos de la creación del mundo son siempre orales y después de muchos siglos se pasan por escrito. En el caso de estas religiones del libro, en la trasmisión de las tradiciones, se encargaron muy bien de ocultar estas figuras femeninas.

Entonces qué hicieron las teólogas feministas de fines de la década del 70. Empezaron a revisar desde la arqueología y la historia, la posibilidad de que hubiera una figura femenina y efectivamente encontraron restos arqueológicos y documentación histórica sobre esta figura de la diosa. De ahí que muchas de ellas crean la tealogía, que son los estudios sobre la Diosa Madre. Ahí descubren estatuillas de ella, de la fertilidad, que está presente en todas las culturas. Incluso la hemos visto muy presente en este foro con la figura de la Madre Tierra y la Pachamama que es la que sostienen todos los pueblos originarios. Esto es un borramiento que hizo el patriarcado durante 20 siglos y que recién hace 40 años se está revisando. En el contexto de este foro nos puede parecer muy novedoso, pero para las teólogas feministas que lo investigaron no fue un camino sencillo porque mientras ellas daban conferencias sobre estos temas afuera en las veredas las estaba esperando de las iglesias bautistas más fundamentalistas para masacrarlas, a veces simbólicamente pero otras veces sucedía realmente. Corrían amenaza de muerte y por eso tuvieron que huir. Incluso si las releemos dicen cosas muy parecidas a las que decimos nosotras sobre el tema de el derecho a decidir y sobre los peligros del fundamentalismo religioso. Son lecturas muy actuales si las contextualizamos.

Recién mencionabas a los fundamentalismos religiosos, ¿qué importancia tiene este foro feminista en este contexto?

Fue fundamental iniciar el foro con el ritual que hizo el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase) porque ellas instalaron la whipala en el centro, por el culto a la Pachamama, a esta diosa madre que religiones como el cristianismo se encargan de eliminar o intentan eliminar. En ese sentido, están vinculadas con las creencias de la Matria, de toda América Latina. Lo que está sucediendo con el golpe de Estado en Bolivia está relacionado con el fundamentalismo religioso que avanzó muchísimo en la década del 90, de la mano del neoliberalismo. Está íntimamente ligado con lo político y con lo económico; también con la teología de la prosperidad que surge en Centroamérica, muy vinculada con Brasil. Y están relacionados con el extractivismo, desde ahí obtienen sus fondos.

Además, proclaman que si los miembros de la Iglesia donan sus ofrendas Dios los va a bendecir, van a prosperar entonces trabajan mucho con la culpa. Son religiones cristianas que trabajan profundamente con el tema de la culpa. La gente que va a la Iglesia tiene que ofrendar. Les dicen que si dan cien pesos serán bendecidos ricamente pero si dan 500 serán más bendecidos aún. Así acumulan dinero. Es una conjunción de los poderes económicos internacionales sobre el extractivismo de todo orden y esta teología con la que juegan con los miembros de su religión. Hay gente que ha llegado a entregar su casa, le entregan el título de propiedad a sus pastores. Ellos venden las propiedades de sus miembros y cada vez obtienen más dinero.

Hay un proceso de mayor avance en la política por parte de los fundamentalismos religiosos, ¿cómo ves ese proceso en la región?

Lo que pasó en este foro fue fundamental: en lugar de la cruz se puso a la whipala en el lugar central. Además destaco la adhesión completa de todo el foro en repudio al golpe de Estado en Bolivia, y a todos los procesos de derechización que se están viviendo en la región que están íntimamente ligados con las religiones neopentecostales. Religiones que a su vez cuando les conviene construyen alianzas con una iglesia que en teoría es enemiga, como puede serlo la Iglesia católica.

Lo que hacen es ecumenismo del odio: se unen para manifestarse en contra de todos los derechos humanos y especialmente de las mujeres. Lo que sucedió el año pasado en el Senado (que rechazó la legalización del aborto), claramente fue un lobby político entre la Iglesia católica y las iglesias evangélicas que forman parte de la Alianza Cristiana de las Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera). Es el sector más conservador y se denominan o generalizan “los evangélicos” como si fueran los únicos. No todos los evangélicos pensamos igual que ellos. Está la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (Faie), que somos de las iglesias protestantes históricas y tenemos una mirada mucho más centrada en los derechos humanos.

¿Por qué el freno a los derechos de las mujeres y disidencias en particular?

Es fundamental. Vos fijate que hasta el siglo IV después de Cristo las mujeres cumplían funciones de sacerdotisa dentro del cristianismo. Sin embargo, nosotras ahora no conocemos mujeres que sean sacerdotisas o sacerdotes en la Iglesia católica. Hicieron el mismo proceso: se encargaron de borrar todos los roles y las funciones que eran propias de las mujeres. A los varones les asustan mucho las mujeres en el poder. Y una forma es quitarles todos esos roles protagónicos , para que ellos sientan que no les pueden hacer competencia. Otra forma es ocupar el cuerpo de las mujeres. Ellos tutelan el cuerpo de las mujeres.

Las mujeres tenemos poderes. El redescubrimiento de la Diosa reporta al feminismo la imagen de una divinidad que personifica el poder femenino, y que puede ser invocada con la oración y el ritual como poder benéfico y creativo. La Diosa es la afirmación positiva y gozosa del cuerpo de la mujer y de sus ciclos, de la voluntad femenina como energía que hay que afirmar, en contraposición de la visión de la mujer como pasiva, sumisa y sugestionable ante el mal.

Imágenes: gentileza Rapetti Salik Eduardo