Comunicado de Prensa

24 de junio de 2012

Una vez más la Iglesia Católica junto a los golpistas.


Católicas por el Derecho a Decidir Argentina repudia el golpe de Estado en Paraguay, el quiebre del sistema democrático en el país vecino impresiona por la cercanía y la cobardía de tantos civiles que muestran sus verdaderos rostros sin necesidad de recurrir a las fuerzas armadas. Y asistimos por la TV al acto donde la cúpula eclesial pide al Presidente Lugo su renunica, apoyando la maniobra destituyente a pesar de tratarse de un obispo o justamente por tratarse de un obispo desobediente del poder y comprometido con los sectores populares.


No hay maniobra de la derecha en los países de la región que no esté acompañada por la “santidad” de la jerarquía transformada en acción política de relevancia antidemocrática desconociendo todos los Tratados internacionales y acuerdos regionales.  Ser socio golpista le significó un costo muy alto en la Argentina a esta milenaria institución que se pretende monolítica y desde su decadencia intenta por todos los medios también interferir en los derechos humanos de las mujeres, en los derechos sexuales y reproductivos de todas las personas en todo occidente y desde una pretendida inocencia defiende a ultranza la vida del embrión desconociendo causales legales y el derecho a decidir de las mujeres.


Apostamos a construir la esperanza en América Latina con democracia y compromiso con los más humildes que durante décadas fueron postergados y saqueadas sus tierras y oportunidades. Como parte de la comunidad de creyentes rescatamos las mejores enseñanzas del Obispo Enrique Angelelli asesinado por la dictadura militar, del sacerdote Carlos Mujica asesinado por la Triple A, de los sacerdotes palotinos asesinados en San Patricio, de las monjas francesas secuestradas y asesinadas en la ESMA, de la multitud de militantes cristianos, como Marie Anne Erize, que entregaron su vida porque entendieron al cristianismo como una moral de justicia en la tierra y de solidaridad entre los hombres y mujeres que integran la comunidad.  Insistimos una vez más en afirmar que la Iglesia católica no es monolítica, en su base existe un arco multicolor que acompaña a la gente y apuesta a los cambios.

Los que apoyan los golpes de estado y las intentonas destituyentes son los sectores fundamentalistas que se han instalado en el poder de la iglesia jugando a la doble moral, apañando a pederastas, desconociendo a las mujeres como sujetos históricos y con derechos especiales y generando desde el Vaticano todo tipo de acciones para perpetuarse en el poder, ellos de democracia no saben nada, nunca la han practicado.


Es el tiempo de los pueblos en este continente, que resisten a pesar del poder de las cúpulas religiosas y sindicales, el de los medios de comunicación, y el de los parlamentarios golpistas al servicio de la desigualdad promovida de los grandes centros de poder global.

 

Paraguay y su pueblo resisten junto a toda América Latina