El 2 de diciembre del año pasado se venció el plazo, de 90 días, que tenía la Corte Suprema de Justicia para revisar el fallo que condenó a Belén a 8 años de prisión por el solo hecho de haber asistido a un hospital con un aborto espontáneo.

Como no hay una instancia superior que pueda intervenir, los jueces se toman su tiempo. No les importan las consecuencias sobre la vida de Belén, como los daños psicológicos y su imposibilidad para trabajar.

A los jueces pareciera no interesarles la necesaria reparación para Belén frente a todas las violencias sufridas, reconocidas incluso por organizaciones internacionales. Fue sometida a tratos crueles y denunciada en el sistema de salud en lugar de recibir la asistencia sanitaria necesaria frente al aborto espontáneo que cursaba. En un proceso cargado de prejuicios y sin ninguna prueba, Belén fue condenada a 8 años de prisión bajo la carátula de homicidio doblemente agravado por el vínculo. También estuvo 900 días encarcelada ya que le negaron el derecho a esperar en libertad el juicio, así como tampoco a esperar que la condena quede firme.

Belén fue condenada a 8 años de prisión por un tribunal compuesto de varones que tuvo una mirada patriarcal, misógina y clasista en la valoración de las pruebas.

Las pruebas de su inocencia, como las de su libertad, estuvieron siempre dentro del mismo expediente. La enorme lucha desarrollada a nivel provincial y nacional – e incluso internacional – junto a una Defensa Técnica comprometida, permitieron que recupere su libertad. Ahora reclamamos su inmediata absolución y no nos vamos a detener hasta que Belén quede libre de toda culpa y cargo.

Este 8 de marzo, en el Paro Internacional de Mujeres, este reclamo será una de las banderas en todas las plazas del país.

¡Absolución para Belén Ya!

Ni una presa más por aborto

MESA POR LA LIBERTAD DE BELÉN

Basta de demoras!