El pasado 15 y 16 de noviembre se realizó el primer Foro Feminista Popular y Latinoamericano en Santiago del Estero. La organización estuvo a cargo de activistas trans que articularon con organizaciones sociales, políticas y sindicales. Desde Católicas por el Derecho a Decidir participamos en la mesa de Feminismo y Espiritualidad en la que compartimos saberes con activistas campesinas y teólogas.

Más de 3.000 personas participaron del primer Foro Feminista Popular y Latinoamericano que se realizó el 15 y 16 de noviembre pasado en el Nodo Tecnológico de Santiago del Estero. Católicas por el Derecho a Decidir viajó para participar de los debates y para compartir saberes de manera colectiva. Milagros Sayago, integrante de la Red de Jóvenes de CDD, coordinó la mesa sobre Feminismo y Espiritualidad en la que también participó María de los Ángeles Roberto, teóloga y biblista feminista metodista, que además co-coordina la Red TEPALI Conosur. Compartieron el conversatorio con activistas del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase). Desde Córdoba viajó Natalia Rodríguez, también integrante de la Red de Jóvenes de CDD para enriquecer los debates que nos damos en la organización y que luego se trasladan a los encuentros que compartimos en las distintas comunidades donde tenemos incidencia.

El ritual que abrió el Foro marcó desde un comienzo la importancia de la espiritualidad en el activismo. Las mujeres campesinas habían dibujado un espiral de arena que en el centro tenía una whipala y a medida que iban danzando ofrecían alimentos y frutos a la Pachamama. “En el monte y en el campo hay valores. Se puede vivir dignamente. Hay fuerza y hay espíritu de trabajo colectivo. Queremos que todos podamos producir libremente y saber que vamos a comer cosas sanas para poder estar sanos. El campesinado sabe trabajar. ¿Por qué no vamos a trabajar para nosotros en nuestras comunidades? ”, expresó Leticia, la activista del Mocase que participó de la mesa y del ritual que dio inicio al Foro. Además de celebrar el vínculo con la naturaleza, criticó a los productores del agronegocio que avanzan sobre sus territorios sin medir el costo ambiental, ya sea por desmontes o fumigaciones.

Así vivimos el primer Foro Feminista Popular y LatinoamericanoEl vínculo entre las activistas campesinas y la espiritualidad está fuertemente ligado a la Pachamama. Todas las personas presentes en el salón central del Nodo quedaron profundamente conmovidas por la ceremonia. Así lo vivió también nuestra compañera Natalia Rodríguez. “Nos dieron la bienvenida con un ritual que nos conectó profundamente con la Pachamama, con los colores de la tierra y con sus frutos, con sus guardianas y con la forma que tienen de construir los lazos comunitarios. Como parte de Católicas por el Derecho a Decidir, me sentí encantada de participar de ese ritual, de esa celebración de lo sagrado. Esa misma espiritualidad entró en diálogo con otras expresiones en la mesa de Feminismos y Espiritualidades”, afirmó nuestra compañera.

El auditorio se mantuvo lleno durante toda la charla sobre Feminismo y Espiritualidad. Muchas de las asistentes aprovecharon el momento para llevarse el material que CDD ofrece en cada encuentro, desde desde folletos informativos y libros hasta remeras de la organización. Entre el público había personas de diferentes edades pero principalmente jóvenes activistas, que no necesariamente formaban parte de espacios religiosos sino que tenían una fuerte vinculación con la espiritualidad. La mesa estuvo moderada por Milagros, parte de la juventud de CDD. “Me parece muy importante destacar que -como jóvenes, mujeres y disidencias- la espiritualidad es un elemento constituyente en nosotres. Debatir en ese sentido al interior de los feminismos es necesario, ya que no solo debemos resistir y luchar para construir estos espacios donde podamos vivir una espiritualidad que nos libere, sino también para que los feminismos puedan comprender que somos muches. Este elemento está muy presente en nuestra identidad y necesitamos sentirnos abrazades y sostenides también desde el colectivo feminista”, afirmó Milagros quien, además, participó del espacio que organizó el foro.

Ya en el marco del debate sobre espiritualidad, la teóloga feminista María de los Ángeles Roberto hizo un recorrido por los roles que históricamente ocuparon las mujeres en la religión y destacó la importancia de la Madre Tierra. “El ritual que dio inicio al foro muestra la espiritualidad que es lo que nos vincula con lo sagrado. En el Antiguo Testamento hay registro de la mujer como guardiana de las semillas, como símbolo del poder sexual, la que es fértil, la que da la vida. Y se encargaron de borrar esos símbolos en todas las religiones”, explica la teóloga. Por eso también destacó la importancia del rol de las teólogas feministas que trabajan para descubrir y develar el discurso del patriarcado en las figuras femeninas de la religión. Para María de los Ángeles ese discurso es antagónico: la prostituta o la virgen. “Las divinidades femeninas fueron perdiendo sus lugares. Se convirtió en ‘cuidado que la mujer es peligrosa, es hechicera, es hereje, es bruja, y hay que quemarlas’, como hicieron durante la Inquisición. El poder de las mujeres es detectado como peligroso para las religiones”, afirmó durante la mesa de debate.

Con el impulso del feminismo, las religiones también atraviesan cambios que fortalecen la valoración del cuerpo de la mujer y de los ritos que son importantes para ella, aunque todavía subyace con fuerza que deban cumplir con el mandato de la maternidad. “Decir que somos mujeres si somos madres es una mentira. Jesús vino a liberar a las mujeres del peso patriarcal del judaísmo. Hablaba con ellas, las liberó. Si hay una persona a la que nunca se le hubiera ocurrido condenarlas es a Jesús. El patriarcado eclesiástico quiere hacer creer a las mujeres que se convierten en asesinas si deciden abortar. Y lo cierto es que no hay ningún mandamiento que diga no abortarás”, finalizó la teóloga.

Además de situar al aborto como una problemática de salud pública, la médica que también debatió en la mesa sobre Feminismos y Espiritualidad destacó que las personas trans tienen mayores dificultades para acceder a los derechos. “Hace 14 años pelean por un espacio en el sector de salud. La población trans no solo ha sido estigmatizada por la religión. Para la policía fueron criminales y para la salud han sido personas enfermas. Las activistas trans unidas son muy poderosas. La unidad de ponerse firmes para salir adelante”, aseguró.

Ya en febrero de este año surgió la idea del foro pero fue en los últimos dos meses aproximadamente que decidieron concretarlo. CDD participó de la organización desde el primer momento, apostando así a los espacios de intercambio de saberes y al trabajo territorial sobre las problemáticas de género que nos preocupan. Durante los dos días se debatió sobre acceso a la justicia, rol de las juventudes, salud, organización sindical y arte. El cierre estuvo a cargo de las activistas campesinas y de pueblos originarios que expresaron, al igual que todas las mesas de discusión, el repudio al golpe de Estado en Bolivia y solidaridad para con el pueblo chileno.

En ese sentido, Milagros expresó: “El foro me pareció un hecho clave, una demanda emergente en estos contextos de avanzada de los fundamentalismos religiosos. El encuentro, el diálogo colectivo, pensar aquel juego de sentidos que existen en los discursos de los antiderechos y cómo se producen y reproducen es esencial para saber cómo piensan y como vienen manifestándose. Pero aún más importante es sabernos que somos muches, así organizades y que construimos alternativas para hacer frente a este fenómeno que tanto daña a Latinoamérica. Es esperanzador para mí”.

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Milagros y Natalia forman parte de la Red de Jóvenes de CDD que impulsa la participación en la política y en las alianzas feministas de las nuevas generaciones que vienen a enriquecer las organizaciones. “Muchas de las jóvenes feministas que se definen como personas de fe están en profunda comunión con todo lo que se pudo charlar en la mesa sobre espiritualidades. Las habita ese espíritu revolucionario, atrevido, que las vincula con lo sagrado, es decir, con todo lo que las rodea. Arriesgo que es por ello que vemos a tantas compañeras enredadas en estas actividades, en la lucha por la justicia social y los derechos humanos. Que esto se visibilice en estos foros donde hay un pronunciamiento en contra del golpe de estado en Bolivia, es dejar en claro que el uso de las Escrituras para oprimir y violentar a un pueblo sólo es posible cuando quienes lo hacen son fundamentalistas religiosos. Muchas jóvenes cristianas católicas y evangélicas alzan hoy la voz ante este panorama de retrocesos de derechos, de odio, de racismo, de homofobia, transfobia y misoginia para decir ‘No en nuestro nombre’. Nosotras también somos iglesia y no queremos que se usen nuestras creencias, nuestra espiritualidad, nuestra Biblia, nuestros símbolos para violentar y oprimir”, sostuvo Natalia. De esta manera, seguimos forzando la necesidad de reflexionar sobre política y feminismo también desde la perspectiva de las religiones.

El foro terminó con la 12º Marcha del Orgullo de Santiago del Estero que fue multitudinaria. Las activistas trans encabezaron la movilización pidiendo justicia por Gisela Corvalán, quien fue apuñalada el 19 de agosto de este año y, después de casi tres meses hospitalizada, falleció en el hospital Ramón Carrillo de Santiago del Estero. CDD también participó junto a compañeras de otras provincias. “Mostrar las disidencias dentro de las iglesias me parece una tarea fundamental”, aseguró nuestra compañera Natalia tras la marcha. Por eso, apostamos a construir espacios donde las disidencias, las organizaciones sociales y las comunidades originarias también tengan voz y protagonismo. El feminismo en el que creemos estamos todes.

Imágenes: gentileza Rapetti Salik Eduardo