Católicas por el Derecho a Decidir Argentina participó del 34º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans e identidades No Binaries que se realizó en La Plata durante el 12, 13 y 14 de octubre pasado. Un espacio para tejer alianzas, compartir saberes y potenciar las acciones que impulsamos de manera colectiva.

VariasHace 34 años que en Argentina se organiza el encuentro feminista más grande del mundo. Un hecho político sin precedentes del que Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) participa desde sus inicios, cuando todavía era nacional y solo de mujeres. A medida que pasan los años, los encuentros nos transforman y nosotras también transformamos a los encuentros.

El último, realizado en La Plata, fue espacio de confluencia de más de 500 mil compañerxs que durante tres días nos convocamos en talleres, actividades culturales, debates, pañuelos y abrazos. Allí se decidió que el próximo tendrá lugar en San Luis y será Plurinacional y de mujeres, lesbianas, travestis, trans e identidades no binarias. El movimiento feminista crece y a la par crecen los encuentros. Nosotras acompañamos las transformaciones al ritmo de las nuevas olas del feminismo.Nati

Como cada año, a los costados de la plaza principal de cada ciudad donde se realiza el Encuentro se acomodan las carpas de cada organización participante. Libros, remeras, pañuelos, folletos, circulan entre mates y charlas. Las compañeras de CDD vivimos con entusiasmo esta instancia de diálogo con personas que se acercan, interesadas en esta confluencia entre cristianismo y feminismo que construimos hace más de 25 años. Observamos el creciente interés por las teorías que entrecruzan sexualidad, género y religión y entonces el Encuentro se convierte en un territorio para profundizar debates y enriquecer saberes de cara a los profundos desafíos que enfrentamos.

Marta Alanis, fundadora de CDD, fue una de las pioneras en asistir a este espacio colectivo de mujeres desde sus inicios. Muchas de ellas volvían del exilio político que la dictadura les impuso. Otras, que vivieron el exilio interno, participaban con la apertura democrática y el deseo de construir política desde una perspectiva de género. Temas como el cupo femenino, los derechos sexuales y reproductivos, la participación política de las mujeres, el trabajo digno, la separación de las iglesias y el Estado, o la violencia estaban (y están) presentes en la agenda del Encuentro y también son centrales para nuestra organización.

kEKA ABRAZO“Así nacieron los Encuentros de Mujeres como espacios de debate y reflexión para construir una agenda feminista que pueda incidir en las políticas y también en las prácticas cotidianas de las mujeres. CDD en cada encuentro pone en evidencia que las instituciones religiosas y la Iglesia católica con su jerarquía heteropatriarcal no nos pueden imponer el modo en que tenemos que vivir nuestra sexualidad, nuestra espiritualidad, nuestros vínculos afectivos y nuestro lugar como sujetas de derechos. En cada Encuentro mostramos que otra Iglesia es posible”, dijo María Teresa “Keka” Bosio, presidenta de la organización.

Somos una organización que trabaja por la construcción de una iglesia compasiva, comunitaria, que no juzgue y expulse a quienes queremos disfrutar y enunciar nuestra sexualidad de otros modos que no sea desde el mandato de la maternidad obligatoria. “La religión no puede ser un modo de subordinación para las mujeres. Trabajamos para que sea un espacio liberador que nos conecte con lo trascendente, respetando nuestras decisiones, nuestros valores y nuestras prácticas construidas en libertad”, afirmó Bosio desde La Plata.

En el Encuentro de este año, las temáticas que interpelan a CDD estuvieron presentes en distintos talleres: Estado, Poder y Religiones; Educación Sexual Integral y Estrategias para el acceso al aborto legal, seguro y gratuito, entre otros. Los talleres son espacios de debate, en los cuales la palabra circula entre las asistentes y luego se elaboran conclusiones en función de las propuestas y posicionamientos que hayan surgido durante los dos días. Participamos no solo de los espacios de discusión sino también organizamos actividades que permitan a otras compañeras acercarse a nuestra organización y a las tareas que impulsamos.

En ese sentido, la presidenta de nuestra organización explicó tras regresar de La Plata: “Vamos a los Encuentros con el objetivo de construir alianzas con otros colectivos y compañeras que no quieren renunciar a sus creencias religiosas pero no acuerdan con la moral sexual de sus religiones, que hacen una lectura patriarcal del mensaje bíblico, en el cual las mujeres tenemos que cumplir con el mandato de la obediencia y la sumisión”.

Desde CDD también elaboramos libros que permiten nutrir las discusiones que nos damos. Además de la Colección “Religión, Género y Sexualidad”, también contamos con materiales que muestran las distintas maneras de ser mujer y habitar la fe desde una perspectiva liberadora. Esta mirada disidente que construimos y llevamos a nuestra labor cotidiana como organización, este año estuvo presente en nuestras remeras diseñadas con mensajes potentes que articulan nuestra identidad católica y feminista: “María fue consultada para ser madre de Dios”, “Dios me acompaña en la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito”, “Bendita tu seas como todas las mujeres” y “Dios es queer”.PañuelaZO

“Disputamos el mensaje que nos quiere imponer la jerarquía, que nos dejó a las mujeres fuera de todas las decisiones políticas al interior de la estructura eclesiástica, pero que sin embargo nos ponen a sostener todas las acciones de cuidado y caridad, reproduciendo el rol maternal en el que siempre nos han encasillado”, sostuvo Keka.

Trabajamos junto a otras redes feministas para garantizar que la maternidad no sea un mandato sino una elección. Por eso, el acceso al aborto legal, seguro y gratuito está entre las prioridades de nuestra organización, integrante de la Campaña desde sus inicios.

Nuestra lucha se orienta no sólo a garantizar el derecho a decidir en un sentido amplio, sino también a reformular los lugares que ocupamos dentro de las Iglesias, las formas en que ponemos en práctica de nuestra fe o la revisión de estudios teóricos sobre religión que nos permiten pensar nuestra identidad desde una perspectiva liberadora. Partimos para ello de mujeres como “Catalina de Siena, Sor Juana Inés de la Cruz, o las teólogas como Ivonne Gebara, Safina Newbery y tantas más. Desde esas voces queremos disputar un lugar simbólico y político en el cual nuestra voz tenga capacidad de transformar los mensajes misóginos y autoritarios por los cuales las mujeres seguimos siendo ‘las siervas de Dios'”, afirmó Bosio, referenta de nuestra asociación.

Después de cada encuentro renovamos la convicción por esta tarea que asumimos desde adentro de las instituciones religiosas. A cada uno de ellos viajamos con nuestros materiales bibliográficos y volvemos con las manos vacías porque todas las compañeras que se acercan quieren llevarse un libro, un pañuelo de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, o una remera con nuestras consignas. Volvemos siempre agradecidas de poder acercar y difundir el trabajo que hacemos. Cada material en las manos de otra mujer es una acción que revitaliza nuestra lucha. Es el gesto de compartir una llama en las manos de otra compañera para que vuelva a su territorio a mantenerse encendida. Así vuelven miles de mujeres, lesbianas, travestis, trans e identidades no binaries para habitar y construir otros mundos posibles. Así volvemos, a construir la Iglesia, la sociedad y las alianzas feministas que soñamos.