28M. Día global de acción por la salud de las mujeres.

Desde Católicas por el Derecho a Decidir Argentina renovamos este 28 de Mayo nuestro compromiso con la vida y la salud de mujeres y personas gestantes. Como organización de mujeres de fe, comprometidas con los Derechos Humanos, fuimos parte del movimiento que saldó la deuda que la democracia tenía con nosotras: el aborto legal. Miramos con orgullo en esta fecha trascendente para la historia de lucha de mujeres y disidencias, cómo el feminismo impregnó de prácticas amorosas la salud pública, reafirmando la importancia de velar por ella desde una mirada integral.

Saludamos, en este sentido, el compromiso de los equipos profesionales que sostienen -aún en este difícil contexto- un modelo de salud que prioriza a las personas desde sus procesos personales de toma de decisiones; considerando la escucha, la empatía y el derecho a la información clara, precisa y sustanciada, como parte esencial del vínculo entre el personal de la salud y las personas usuarias. Este es el paradigma de salud que abrazamos: el completo bienestar físico, mental y social, en el que los derechos sexuales y reproductivos son parte sustancial del ejercicio pleno de nuestra autonomía.

Como integrantes de este gran movimiento que tiñó de verde las calles y el Congreso en defensa de la autonomía reproductiva y la libre determinación sobre nuestros cuerpos, a partir de la aprobación de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo, tenemos nuevos desafíos. Mucho más cuando la emergencia sanitaria ha vuelto cotidiano y urgente defender el ineludible rol del Estado como garante en el acceso a derechos.

A su vez, la complejidad que deviene de la pandemia plantea nuevas dificultades en el acceso a las consultas, a los servicios de consejerías, a la provisión de métodos anticonceptivos, al transporte o las líneas de comunicación para contactar a los centros de atención. Nos preocupa, además, la postergación o fragmentariedad en el abordaje de la Educación Sexual Integral ante el inmenso esfuerzo en que la docencia garantiza la escolaridad.

Por otra parte, la feminización de la pobreza y la profundización de las desigualdades, impactando diferencialmente en identidades feminizadas y diversas, requiere redoblar esfuerzos para democratizar los derechos conquistados.

En este sentido, los 16 años de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito refuerzan nuestra convicción en que las consignas consensuadas colectivamente no pierden vigencia: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”.

Es el primer 28M con aborto legal, seguro y gratuito. Late en cada una de nosotras ese momento histórico que construimos entre tantas. Seguimos juntas, fuertes y con la misma capacidad política para ir por más, hasta que seamos libres de decidir sobre nuestros cuerpos y escribir la historia que queremos para nuestras vidas.